Kuala Lumpur, una ciudad multicultural

Una de las ciudades más importantes del Sudeste Asiático, los invito a viajar juntos por la metrópoli que alberga a las torres Petronas. 

Antes de adentrarnos en el destino, vale la pena destacar que Kuala Lumpur es la capital de  Malasia, país que se encuentra ubicado en la zona centro del Sudeste Asiático, pero su territorio está dividido en dos regiones por el mar de la China Meridional. Una de ellas, Malasia Peninsular (aquí está Kuala Lumpur) limita al norte con Tailandia y al sur con Singapur. La otra, Malasia Oriental limita al sur con Indonesia y al norte con Brunéi.

Ya ubicados geográficamente arranco esta historia, la cual no comenzó muy bien. 

Mi destino previo a Kuala Lumpur fue Singapur, ciudad que está a 350 kilómetros, es por eso que tomé un autobús que me costó 25 ringgit (moneda de Malasia) que equivale aproximadamente a unos 6 dólares americanos. Supuestamente en 6 horas arribaría a Kuala Lumpur. 

El problema arrancó en la frontera entre ambos países, al bajar del autobús era el único no ciudadano de uno de los dos países, por ende debía ir por otro lado, al realizar el ingreso demoré más que mis compañeros de viaje y al llegar al lugar de salida, el autobús ya no estaba. Fue uno de los momentos más complicados a lo largo de mi viaje por el Sudeste Asiático. Casi todos hablaban malayo y muy pocos dominaban el inglés, afortunadamente en mi estado de nervios apareció un policía con ganas de colaborar y me subió a un colectivo de línea que me llevó a la estación de autobús más cercana, tuve que volver a comprar un ticket del cual se aprovecharon de la poca comunicación que lográbamos entablar y debí pagar el doble, 50 ringgit (U$12) para llegar a mi destino 6 horas más tarde. Toda una travesía que hoy la recuerdo con simpatía. Si se preguntan que paso con mi equipaje, debí bajar todo para hacer aduana y por suerte todo estaba junto a mí.

Ahora sí, viajemos por Kuala Lumpur. Lo primero que quiero comentarles es que el transporte público funciona muy bien, solo basta con tomarse unos instantes frente al cartel con los ramales de los trenes y comprenderán como funcionan.

Para alojarme busqué un hostel que se encuentre cerca de las torres Petronas, principal atracción de la ciudad. Me alojé en RainForest Break And Breakfast, la noche me costó R$35 (U$8,35), la habitación era para 3 personas y contaba con desayuno, excelente elección la cual también les recomendé a otros viajeros y todos quedamos muy satisfechos.

Lo primero que quería hacer era ir a visitar las torres Petronas, entonces salí en busca de ellas. Encontrarlas es muy fácil, basta con levantar la cabeza e ir por ellas, actualmente son las torres gemelas más altas del mundo, por ende verlas es algo sencillo.

Al llegar, me sucedió algo que no me ha pasado con muchos edificios o monumentos reconocidos mundialmente, el impactó que me generaron las Petromas fue increíble, me deslumbraron, no le saque los ojos de encima por lo menos por 1 hora, me senté en el frente (cuenta con una fuente rectangular y bancos a los costados y punta) y pensaba en voz alta dentro mío; “mirá donde estoy, tengo que disfrutar de esto, llegué a un lugar que en algunos momentos me parecía un sueño, hoy lo hice” la alegría era inmensa.

Realmente las torres Petronas son imponentes y cuentan con el gran plus que el arquitecto fue un argentino, oriundo de la provincia de Tucumán, César Pelli.

En el interior son tan imponentes como en el exterior, cuentan con un shopping mall de 5 pisos, donde podrán encontrar marcas tradicionales a marcas de alto poder adquisitivo. El patio de comidas es muy amplio con una diversidad total.

También me di el gusto de subir a una de la torres hasta su punta, el ticket deben sacarlo con anticipación por la página web y pagué R$65 (U$15,50). Acá si me decepcioné un poco, de los rascacielos que pude visitar, esté, hasta el momento, es el peor. Solamente te dan 20 minutos para estar en la cima, las vistas no son buenas ya que cuenta con muchas paredes que no permiten tener un gran ángulo de visión y lo que uno más espera es poder ir al puente que une ambas torres, que es algo que hace que las Petronas sean únicas, y eso no fue posible ya que en ese momento no se permitía, actualmente nose si estará habilitado.

Otra gran atracción de Kuala Lumpur, son las Batu Caves. Un enorme templo hindú dentro de una gigantesca cueva cerca del río Batu, ubicado a 13 kilómetros hacia el norte de la ciudad. Es uno de los templos más populares fuera de la India, el cual está dedicado al Dios hindú Murugan, Dios de la guerra y de la victoria. Como dije en el comienzo, llegar es muy sencillo con el transporte público. El único problema que me tocó a mí fue el día, habitualmente el calor y la humedad son moneda común pero esa jornada superó los máximos habituales. Subir las escaleras es muy emocionante, sobre todo para aquellos que vamos sabiendo con qué nos encontraremos y los que no, no indaguen tanto y dejen sorprenderse. 

Además en esta subida, estarán acompañados por simpáticos monos, que tal vez dejan de ser simpáticos cuando tratan de robarte el agua o la comida, así que deben tener mucho cuidado. 

Al llegar la vista hacia atrás es hermosa, y las cuevas dentro de la montaña aún más, un sitio que muchos viajeros no agendan, pero yo recomiendo altemente que lo visiten.

Mi estadía por Kuala Lumpur duró 3 días, a mi parecer tiempo bueno. Siempre es bueno tal vez destinar más días, pero si su agenda está acortada creanmé que 3 días serán suficientes.

En mi caso, que disfruto de compartir culturas y probar diversidad de comidas, Kula Lumpur es ideal.

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